Cultura

Más allá del turismo: las claves de una propuesta para mejorar la vida diaria en Benidorm

Vivienda, limpieza, movilidad y cuentas municipales: las claves del debate para mejorar la vida cotidiana de los vecinos de Benidorm.

Más allá del turismo: las claves de una propuesta para mejorar la vida diaria en Benidorm

Benidorm presume de un modelo turístico que es referencia internacional y que pocas ciudades han sabido construir con tanto esfuerzo colectivo. Sin embargo, un reciente planteamiento político lanzado en la ciudad invita a mirar más allá de las estadísticas de visitantes y a poner en el centro a quienes residen aquí todo el año. El texto se presenta como una llamada a recuperar Benidorm para sus vecinos y abre un debate que su autor considera urgente, con la vivienda, la limpieza, la movilidad, la sanidad y las cuentas públicas como ejes.

Vivienda asequible, la asignatura pendiente

Uno de los puntos fuertes del mensaje es la dificultad creciente para encontrar casa en la propia ciudad. El autor advierte de que jóvenes y trabajadores se están marchando por no poder afrontar un alquiler o una compra, y propone un paquete de medidas: poner en uso pisos vacíos, impulsar vivienda protegida, limitar precios y el uso turístico de los inmuebles, y colaborar con otras administraciones para frenar a los fondos buitre. Todo ello, insiste, con objetivos concretos, calendario y resultados verificables. También pide apoyar el comercio de proximidad y tejer un entramado de emprendedores locales que dé vida a los barrios.

Servicios que se notan en el día a día

En materia de limpieza y mantenimiento, el texto critica que los anuncios de inversión del equipo de gobierno del PP no terminen de materializarse. Para el autor, cuidar la ciudad pasa por cosas tan simples como calles limpias con papeleras suficientes, aceras aptas para peatones, instalaciones deportivas y culturales operativas, parques a punto y respuestas rápidas cuando un vecino se queja. La gestión municipal, resume, se juega en los detalles cotidianos, y la ciudadanía merece saber qué se ha hecho, qué queda pendiente y quién responde cuando algo falla.

Moverse sin perder la tarde

La movilidad es otro capítulo central. La gratuidad del transporte público para los empadronados se contempla como una oportunidad, pero solo si va acompañada de más frecuencias, nuevas conexiones, mejor información y un servicio adaptado a las necesidades reales. El horizonte planteado es ambicioso: que ninguna gestión diaria quede a más de quince minutos del domicilio, ya sea caminando, en bici, en coche o en un transporte cómodo y fiable. Junto a ello se reclama más sombra y arbolado frente a la emergencia climática, itinerarios accesibles y plazas donde quedarse a conversar.

Voz institucional, colegios y sanidad

Otra crítica recurrente es la pérdida de peso de la ciudad en las decisiones de la Generalitat y del Gobierno de España. El texto exige un trato justo que permita completar un mapa de mejoras en los centros educativos y un paquete sanitario que incluya ampliar los horarios de los centros de salud y un segundo hospital comarcal, para cuyo terreno el autor se compromete a liderar la búsqueda.

Las cuentas, bajo la lupa

El apartado más duro afecta a las finanzas municipales. El autor sostiene que el gobierno de Antonio Pérez dejaría unas cuentas en ruina, con un agujero de 570 millones derivado de la sentencia más grave contra un municipio por mala gestión urbanística, y anuncia que auditar las cuentas públicas será una de las primeras medidas del cambio. Además, plantea revisar el modelo fiscal para que sea más justo y progresivo, evaluar la eficiencia de la recaudación y lograr que el turismo contribuya a financiar los servicios, como ocurre en el resto de Europa. Según sus cálculos, ese plan aportaría más de 25 millones sin encarecer los impuestos de los vecinos.

Escuchar como manera de gobernar

El cierre apela a la participación: una libreta siempre abierta a las inquietudes vecinales y una escucha que no se limite a las semanas previas a las elecciones. La idea de fondo es que el éxito turístico y la calidad de vida deben ir de la mano: no basta con contar cuántos nos visitan, hay que preguntarse cada día si los jóvenes pueden quedarse, si las familias viven cerca de su trabajo y si los barrios están bien atendidos.

Sea cual sea la valoración política de cada uno, lo cierto es que estas preguntas interesan a cualquiera que viva en Benidorm. Conversaciones así, con compromisos concretos sobre la mesa, son las que ayudan a que la ciudad siga siendo tanto un gran destino como un buen lugar al que llamar hogar.